Ilka Oliva Corado
Adital
Guardar
silencio ante esto es solapar, reivindicar la solidaridad internacional, los
estudiantes desparecidos de México también son nuestros
"Desgraciados
los pueblos donde la juventud no haga temblar al mundo y los estudiantes se
mantengan sumisos ante el tirano.” -Lucio Cabañas.
Me
pregunto, ¿hasta dónde es capaz de soportar la indignación? ¿Cuántos más tienen
que desaparecer y morir? ¿Cuántas fosas clandestinas se necesitan para defender
la honra del pueblo humillado? Aplica para México y cualquier otro país con
gobierno corrupto, especialmente Guatemala con presidente genocida y fiel
servidor de los dueños de la fincona.
Hay
historia con las Escuelas Normales, la represión desde siempre a todo aquel que
se atreva a manifestar su desacuerdo ante la injusticia y la imposición de un
Estado putrefacto . La apatía de la sociedad que ve al estudiante del sector
público como un paria, drogadicto y delincuente. En Guatemala ganó la imposición
del gobierno, porque cuando unos pocos manifestaron la misma sociedad se
encargó de señalar a los honestos que defendieron la soberanía de la educación,
hoy en día no existe el magisterio y fue sustituido por una lóbrego
Bachillerato en Orientación en Educación, dentro de poco las escuelas públicas
estarán militarizadas, con ojetes y orejas pasando el norte de cualquier paso
en falso para que el gobierno y sus escuadrones de limpieza social y
paramilitar limpien la zona y desaparezcan tal como en México a los estudiantes
vanguardistas que defienden lo que debemos proteger todos. También tenemos
nuestros mártires, a los que deshonramos.
Los
gobiernos amparados por la jauría de traidores le temen al poder libertador del
docente, es la carrera más noble y combativa, no cualquiera es un educador, es
privilegio de pocos. Le temen a la palabra que cuestiona y despierta las
mentes, a la letra que denuncia e independiza. Le temen a la acción vuelta
rebelión de masas despabiladas. Le temen a la pureza y a la integridad. Se
atemorizan con lo que es justo y florece.
Si por
ellos fuera desaparecerían también las universidades públicas, aunque ya están
bastante maleadas aun hay resistencia en la vena de los pocos que no se dejan
comprar ni manipular. Saben que una semilla fértil germinará en cualquier
terreno.
Por eso
las desapariciones forzadas, las torturas, las fosas, los ríos de sangre y el
terror, para acobardar a quienes pretendan estar en desacuerdo, para silenciar
a las ovejas negras. Entre más horror más sumisión, más libertad para los
avaros.
No hay
factor sorpresa ante lo sucedido en México con los estudiantes normalistas
desaparecidos, es un patrón muy bien establecido que lleva décadas, aquí lo que
varía es el número de víctimas. Tocar a un estudiante es tocar el corazón de un
pueblo. Es calcinar el crecimiento intelectual del mismo, es cortarle la
garganta a los jilgueros de pecho amarillo. Es intentar arrancar la raíz de un
pueblo milenario en resistencia. Y seguirá la impunidad hasta donde se lo permitamos.
¿Qué
hace falta para la revolución? ¿Qué hace falta para el cambio consecuente? ¿Más
muertos, más fosas clandestinas, más ríos de sangre? ¿Más gobernantes
corruptos? ¿Seguir alimentando el sistema de impunidad? ¿Qué hace falta para
que el pueblo imponga respeto?
¿Qué
hace falta para que se tome las calles y denuncie y se unan hombro con hombro
la dignidad y la justicia? De pronto y se nos olvida que los Derechos Humanos
tenemos que defenderlos todos, sin exclusión alguna. Es nuestra responsabilidad.
Artículo 5. Nadie será sometido a tortura, trato cruel, inhumano o denigrante.
Artículo 9. Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, arrestado ni apresado.
Artículo
18. Toda persona tiene libertad de pensamiento, religión y conciencia. Artículo
26. Toda persona tiene derecho a la educación. Artículo 3. Toda persona tiene
derecho a la vida, la seguridad y la libertad personal.
Aunque
claro, todo esto es más complejo que un listado de artículos y normas. El
problema de la manipulación, la desmemoria, apatía, ignorancia y solapar tiene
sus cepas bien profundas; pero no más que la dignidad, la honra, la justicia y
la vida.
Aquí la
pregunta es: ¿hasta cuándo? ¿Permitiremos que nos nieguen el derecho a soñar?
¿Qué sigan haciendo con nosotros un festín de narco gobiernos? ¿El trueque de
compra venta y deslealtades? ¿Acaso no tenemos sangre en las venas? ¿Acaso
seguiremos con la excusa: es que no es tan fácil? Lo que transforma no es avaro
ni azadón. Lo que restaura es humilde pero ante todo honesto y bravío.
Porque
los estudiantes desaparecidos en México también son nuestros hijos, porque los
migrantes desaparecidos también son nuestros hijos, porque las muertas en los
feminicidios también son nuestra hijas, porque nosotros también somos pueblo y
como tal los únicos con la potestad de avivar una revolución.
Quítele
las murallas a las fronteras y aquí el que no salte es chafa y quien no se
manifieste un solapador.
"Soy la
única esperanza de los desamparados, de los humildes, de los parias. Vivo en la
covacha; acompaño a los que van de lugar en lugar ofreciendo sus brazos a la
rapiña burguesa. Soy el rayo de luz que penetra al calabozo del presidiario;
soy la promesa risueña que hace tolerable la vida del proscrito. Pensamiento:
pongo a Dios en el banquillo de los acusados y lo sentencio a muerte. Acción:
pongo en pie a los hombres que horadaban con sus rodillas las baldosas de los
templos, promuevo el progreso, hago la Historia. ¡Cededme el paso! ¡Soy la
Revolución!” Extracto del poema: La Revolución. Ricardo Flores Magón.
Ilka
Oliva Corado. (Normalista, reivindico la lucha de María Chinchilla ).
Noviembre 05 de 2014. Estados Unidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario